Hace mucho tiempo que no me daba el tiempo de escribirte.
No es que no tenga nada que contar, o que no me haya pasado nada. Me he cambiado de casa, ahora vivo solo. Ha sido diferente y me ha recordado los momentos en los que he estado en otros países en la misma situación. Poca compañía y mucha incertidumbre, sin mucha seguridad en lo qué será el mañana. Ando muy perdido por la vida. No sé lo que quiero, ni hacia dónde ir. Vivo sólo con la inercia de la vida pasada.
Es algo decepcionante el verse junto a la corriente, sin la ambición de "algo más". ¿Será, quizás, que el mundo que me rodea me exige más, pues espera más de mi? Estoy 100% perdido. Es como una adivinanza; tener que descubrir un "algo" sin tener ni una pista. Alguien te dice: "en qué estoy pensando", bajo ni un contexto. Me siento sin respuesta, y con miles de interrogantes sin saber por donde empezar. Quizás por lo mismo he retomado el escribirte.
Me he dado cuenta de que no tengo a nadie que me pueda ayudar. Bueno en realidad si tengo a gente que me ayuda; lo que no tengo es la capacidad de pedir ayuda. Tendré que aprender...
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domingo, 28 de noviembre de 2010
lunes, 31 de mayo de 2010
Desmoronándose
martes, 30 de marzo de 2010
Otro mail

Yo tengo un concepto sobre el tiempo, las personas y el to be. Creo que, especialmente en relaciones más allá de la amistad, esos conceptos son sumamente importantes. Tenemos que el tiempo nos cambia, no? Maduramos, pensamos diferente, o simplemente nuestros intereses son conquistados por otros nuevos. Las personas pasan a convertirse en casi nuevas personas. Es un poco lo que nos pasa cuando dejamos el colegio y las típicas parejas eternas se separan, pues pasan a otros ciclos y qué sé yo. Es ahí donde el to be tiene cierta relevancia. Yo creo que las personas son un estado, es decir, yo nunca soy, y siempre estoy; a excepción de ciertas cosas que son netamente endémicas como la nacionalidad o la raza de repente. La cosa es que la persona de ayer tenía sentimientos por el mino de ayer. La de ahora quizás ya no le interese lo que le movía antes. Para mi es de esperar que no sea lo mismo. Pero de todos modos, podría llegar a ser mejor. Normalmente las personas nos movemos por necesidades. Algo así como el concepto capitalista de la oferta y la demanda. Si yo necesito algo me dirijo hacia el estímulo que me satisfaga esa carencia. Sin embargo, en una relación, lo sano sería que no sirviera como una cura a las carencias que podamos sentir en nuestro corazón. Mi idea, con respecto a las parejas es que uno estando completo y sin necesidades pueda encontrar a alguien con quién quiera compartir su vida, sin esperar recibir algo a cambio ni esperar dar para que la relación tenga un sentido. En fin, creo que me he desviado un poco de la línea, pero lo que intento decir, es que de repente las relaciones más pasionales e intensas, que suelen ser las dominadas por oferta y demanda (carencias ancestrales de nuestra vida familiar pasada), suelen ser las que tienen un final igual o más aburrido que esas relaciones lentas en las que las necesidades ya están completas. .
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Las cosas van bien pero al mismo tiempo no van bien. Me siento mal emocionalmente, y creo no saber porque. En realidad creo que sé, pero eso no soluciona nada, me sigo sintiendo igual.
La semana pasada, creo que la terminé bien, ya ni recuerdo. El viernes me acosté temprano y al otro día me levanté temprano y conocí por internet a un americano que estaba en chile y me quería conocer. Como le decía, me levanté temprano y fui a la piscina. Nadé dos horas y bien, no me cansé tanto; y eso que fui en bici a la piscina. Luego de eso fui lentamente a mi casa esperando que mi camino fuera interrumpido por la llamada de este gringo que le contaba. Llamó cuando iba por el monumento a Balmaceda, cerca de plaza Italia. Quedamos en que iría donde él estaba, en un café de Mosqueto, el café de las flores. Llegué, me comí algo y luego caminamos. Él nunca se vió interesado en mi, y creo que tampoco me mostré interesado si es que lo estuve; además mi seguridad no estaba en su punto más álgido, ya que mi pelo estaba super wild después de la piscina y la bicicleta. En fin, caminamos, yo con mi bicicleta y mis cosas de la piscina, y él con su bolso de turista americano. Llegamos a la plaza de las esculturas, nos tiramos un rato en el pasto, conversamos, y como no hablaba nada de español, me sirvió bastante para mejorar o practicar, en realidad, mi inglés. Luego, a causa del hambre fuimos a un restaurant a comer unas cositas, y aprovechamos de tener un pisco sour para cada uno. El frío empezaba a arremeter en la ciudad, así que emprendimos marcha hacia mi casa para poder cambiarme de ropa y poder continuar con la visita guiada a stgo. Entramos a mi edificio por el estacionamiento subterráneo ya que venía con la bicicleta. La dejé en la bodega y ascendimos al 5° piso hogar mío. En casa me cambié de ropa en frente de él, con cierta intensión de tentarlo o moverlo de alguna forma, ya que a pesar de verse bastante desinteresado y no a gusto conmigo, no sentía rechazo de su parte sino intensiones de quedarse. Eran señales que no entendía... demasiada neutralidad. Él estaba en mi cama acostado y yo poniéndome las zapatillas y calcetines. Tentado estuve todo el tiempo de acercarme a él y besarlo o hacer algo para poder sacarlo de ese estado de aburrimiento constante. Después de todo nada pasó en casa. Con harapos nuevos nos dirigimos a su casa para acometer con la misma misión de cambio de pilchas. Camino al paradero, pasamos por una iglesia que me gusta mucho, que se encuentra cerca de casa. Pasamos por la iglesia de isidora goenechea. Ahí se estaba dando un matrimonio con una novia bastante joven en comparación con el novio que más que novio parecía su padre o quizás su abuelo. Nada pensé al respecto, sólo me sorprendí y en un principio me extrañó que saliera la novia de la iglesia con alguien tan mayor (quién pensé era su padre y después del beso me di cuenta de que no lo era). Nos quedamos sentados junto a la fuente hasta que los novios se fueron en un descapotable blanco tocando la bocina a través de santiago. Después de esa parada, nos fuimos a tomar el bus y nos dirigimos hacia su hostal, en donde tuve que esperar en un living mientras el gringo se cambiaba. Ya listos y más abrigados el patio bellavista fue la siguiente parada, en donde nos sentamos y tomamos alcohol y pedimos algo para comer. Tomé sólo un trago, pues mi intensión no era embriagarme y poco había comido ya durante el día. De todos modos, algo de alcohol me subió a la cabeza, dejándome con menos pudor y timidez. El plan de la noche era: cambiarse de ropa, ir a un bar, y de ahí separarse; él a una fiesta y yo a mi casa a dormir. Luego del patio bellavista, yo lo acompañé nuevamente al hostal para que buscase la dirección de su fiesta. Cuando volvió con el dato que buscaba, le dije que si quería acompañarme a mi casa y dormir conmigo ahí, recalcándole que sólo lo quería para dormir. Dijo que lo pensaría, y entonces le dije, sin frustración de por medio ni nada que me avergonzara al respecto, que diésemos un paseo y luego yo o nosotros, nos íbamos a mi casa. Ya llegando a mi paradero me dijo que me acompañaría. Ya casi totalmente ebrio de cansancio nos subimos al bus y nos dirigimos a mi casa nuevamente. Nos quitamos la ropa, nos acostamos y nos besamos; nos abrazamos y dormimos durante bastante tiempo. Sin embargo, a pesar de que la idea fue mía, yo estaba super cansado, y pensaba que quizás era mejor haberse acostado solo y haberse recuperado con la noche. Al día siguiente pasaron más cosas que me da lata seguir relatando para no dilatar la historia. El sentido es que, el gringo se fue hoy. O sea, solo estuve el sábado casi todo el día con él, y el dgo en la noche, que me junté con él después de su visita por el cerro sn cristobal. A pesar de lo corto que fue, creo que me siento dolido de su partida, y con esa emoción de pesar y duelo que provoca la pérdida de alguien. Muy consciente lo tengo, pero aún así, me duele como si fuera otra cosa. Mas creo que me duele otra cosa; como el sentirme sólo, o estar sólo. No tener apoyo, no tener cimientos, es algo que me ha roído desde hace tiempo. Es tan raro vivir en el aire, y soportarlo. El futuro ha sido mi escape del presente, pero el presente ha sido el que le ha cerrado las puertas a ese futuro día tras día dejándome en este limbo durante un presente que se transforma en eternidad. Me gustaría saltarme esta etapa y caer en el futuro que tanto más me pertenece que este pseudo infierno que se tiñe de felicidad a tiempos. Paz, me siento mal y creo saber por qué es, pero siento que no puedo solucionarlo ni salir de aquí. Si pudiera pedir un deseo pediría... sabiduría para terminar mi memoria. También, si tuviese la oportunidad, pediría claridad. En este fondo, nadie me puede ayudar. Esta soledad, nadie mas que yo, la puede llenar.
La semana pasada, creo que la terminé bien, ya ni recuerdo. El viernes me acosté temprano y al otro día me levanté temprano y conocí por internet a un americano que estaba en chile y me quería conocer. Como le decía, me levanté temprano y fui a la piscina. Nadé dos horas y bien, no me cansé tanto; y eso que fui en bici a la piscina. Luego de eso fui lentamente a mi casa esperando que mi camino fuera interrumpido por la llamada de este gringo que le contaba. Llamó cuando iba por el monumento a Balmaceda, cerca de plaza Italia. Quedamos en que iría donde él estaba, en un café de Mosqueto, el café de las flores. Llegué, me comí algo y luego caminamos. Él nunca se vió interesado en mi, y creo que tampoco me mostré interesado si es que lo estuve; además mi seguridad no estaba en su punto más álgido, ya que mi pelo estaba super wild después de la piscina y la bicicleta. En fin, caminamos, yo con mi bicicleta y mis cosas de la piscina, y él con su bolso de turista americano. Llegamos a la plaza de las esculturas, nos tiramos un rato en el pasto, conversamos, y como no hablaba nada de español, me sirvió bastante para mejorar o practicar, en realidad, mi inglés. Luego, a causa del hambre fuimos a un restaurant a comer unas cositas, y aprovechamos de tener un pisco sour para cada uno. El frío empezaba a arremeter en la ciudad, así que emprendimos marcha hacia mi casa para poder cambiarme de ropa y poder continuar con la visita guiada a stgo. Entramos a mi edificio por el estacionamiento subterráneo ya que venía con la bicicleta. La dejé en la bodega y ascendimos al 5° piso hogar mío. En casa me cambié de ropa en frente de él, con cierta intensión de tentarlo o moverlo de alguna forma, ya que a pesar de verse bastante desinteresado y no a gusto conmigo, no sentía rechazo de su parte sino intensiones de quedarse. Eran señales que no entendía... demasiada neutralidad. Él estaba en mi cama acostado y yo poniéndome las zapatillas y calcetines. Tentado estuve todo el tiempo de acercarme a él y besarlo o hacer algo para poder sacarlo de ese estado de aburrimiento constante. Después de todo nada pasó en casa. Con harapos nuevos nos dirigimos a su casa para acometer con la misma misión de cambio de pilchas. Camino al paradero, pasamos por una iglesia que me gusta mucho, que se encuentra cerca de casa. Pasamos por la iglesia de isidora goenechea. Ahí se estaba dando un matrimonio con una novia bastante joven en comparación con el novio que más que novio parecía su padre o quizás su abuelo. Nada pensé al respecto, sólo me sorprendí y en un principio me extrañó que saliera la novia de la iglesia con alguien tan mayor (quién pensé era su padre y después del beso me di cuenta de que no lo era). Nos quedamos sentados junto a la fuente hasta que los novios se fueron en un descapotable blanco tocando la bocina a través de santiago. Después de esa parada, nos fuimos a tomar el bus y nos dirigimos hacia su hostal, en donde tuve que esperar en un living mientras el gringo se cambiaba. Ya listos y más abrigados el patio bellavista fue la siguiente parada, en donde nos sentamos y tomamos alcohol y pedimos algo para comer. Tomé sólo un trago, pues mi intensión no era embriagarme y poco había comido ya durante el día. De todos modos, algo de alcohol me subió a la cabeza, dejándome con menos pudor y timidez. El plan de la noche era: cambiarse de ropa, ir a un bar, y de ahí separarse; él a una fiesta y yo a mi casa a dormir. Luego del patio bellavista, yo lo acompañé nuevamente al hostal para que buscase la dirección de su fiesta. Cuando volvió con el dato que buscaba, le dije que si quería acompañarme a mi casa y dormir conmigo ahí, recalcándole que sólo lo quería para dormir. Dijo que lo pensaría, y entonces le dije, sin frustración de por medio ni nada que me avergonzara al respecto, que diésemos un paseo y luego yo o nosotros, nos íbamos a mi casa. Ya llegando a mi paradero me dijo que me acompañaría. Ya casi totalmente ebrio de cansancio nos subimos al bus y nos dirigimos a mi casa nuevamente. Nos quitamos la ropa, nos acostamos y nos besamos; nos abrazamos y dormimos durante bastante tiempo. Sin embargo, a pesar de que la idea fue mía, yo estaba super cansado, y pensaba que quizás era mejor haberse acostado solo y haberse recuperado con la noche. Al día siguiente pasaron más cosas que me da lata seguir relatando para no dilatar la historia. El sentido es que, el gringo se fue hoy. O sea, solo estuve el sábado casi todo el día con él, y el dgo en la noche, que me junté con él después de su visita por el cerro sn cristobal. A pesar de lo corto que fue, creo que me siento dolido de su partida, y con esa emoción de pesar y duelo que provoca la pérdida de alguien. Muy consciente lo tengo, pero aún así, me duele como si fuera otra cosa. Mas creo que me duele otra cosa; como el sentirme sólo, o estar sólo. No tener apoyo, no tener cimientos, es algo que me ha roído desde hace tiempo. Es tan raro vivir en el aire, y soportarlo. El futuro ha sido mi escape del presente, pero el presente ha sido el que le ha cerrado las puertas a ese futuro día tras día dejándome en este limbo durante un presente que se transforma en eternidad. Me gustaría saltarme esta etapa y caer en el futuro que tanto más me pertenece que este pseudo infierno que se tiñe de felicidad a tiempos. Paz, me siento mal y creo saber por qué es, pero siento que no puedo solucionarlo ni salir de aquí. Si pudiera pedir un deseo pediría... sabiduría para terminar mi memoria. También, si tuviese la oportunidad, pediría claridad. En este fondo, nadie me puede ayudar. Esta soledad, nadie mas que yo, la puede llenar.lunes, 7 de diciembre de 2009
Pistorius dice:
"...¿No irá usted a creer que todos esos bípedos que andan por la calle son hombres solo porque anden derechos y lleven a sus crías nueve meses dentro de sí? Muchos de ellos son peces y ovejas, gusanos o ángeles; otros son hormigas , y otros abejas. En cada uno existen las posibilidades de ser hombre; pero sólo cuando las vislumbra, cuando aprende a hacerlas conscientes, por lo menos en parte, estas posibilidades le pertenecen."
"... Cuando odiamos a un hombre, odiamos en su imagen algo que se encuentra en nosotros mismos. Lo que no está dentro de nosotros mismos no nos inquieta."
"... Cuando odiamos a un hombre, odiamos en su imagen algo que se encuentra en nosotros mismos. Lo que no está dentro de nosotros mismos no nos inquieta."
lunes, 30 de noviembre de 2009
NORTE - norte
Hace tiempo que siento esto. Sentimientos siempre me han traído confusiones. Siento que me falta un norte más. Tengo objetivos de vida, pero me siento un poco perdido.
Emociones quizás es lo que busco. Volver a enamorarme. Tener ese cosquilleo en el estómago. Ser otra persona soñadora que ya no tiene tantos pies sobre la tierra. Quizás quisiera perder tanta racionalidad que me domina.
Mi vida ahora se compone de una cierta incertidumbre y adaptación. Estoy en transición. De un lado para otro, pero sin dejar ninguno. He empezado a trabajar, a ganar dinero; y ahora pienso cómo podría haber vivido tanto tiempo sin hacerlo. Siento que avanzo, pero también siento inseguridad en mis pasos. Quizás estoy "quemando las naves"-como dice una amiga-, quizás simplemente me estoy adaptando y resulta que la adaptabilidad siempre me ha costado, no? En realidad no lo sé. Pocos cambios mi vida ha enfrentado. Podría enumerarlos con solo un par de dedos.
La entrada a la universidad, que fue una transición de años. La salida de la universidad, que aún se está concretando. La reconfiguración de mi familia, que fue un cambio y luego volvió a ser otra cosa parecido a lo que solía ser. Y creo que eso sería todo. Otro cambio fuerte en mi vida no ha sucedido.
Siento que tengo que avivar el fuego de la aventura que hay en mi. Ser más arrojado, ir más allá, tener más confianza... pero al mismo tiempo, siento que hay miles de cosas que me frenan. Entre ellas son mis inseguridades y cosas que me suceden a diario. Como por ejemplo, la hora de almuerzo en mi trabajo. Encuentro una lata esa vida social, si al fin y al cabo trabajo sólo con una persona. Nunca me ha gustado la hora de almuerzo.
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Emociones quizás es lo que busco. Volver a enamorarme. Tener ese cosquilleo en el estómago. Ser otra persona soñadora que ya no tiene tantos pies sobre la tierra. Quizás quisiera perder tanta racionalidad que me domina.
Mi vida ahora se compone de una cierta incertidumbre y adaptación. Estoy en transición. De un lado para otro, pero sin dejar ninguno. He empezado a trabajar, a ganar dinero; y ahora pienso cómo podría haber vivido tanto tiempo sin hacerlo. Siento que avanzo, pero también siento inseguridad en mis pasos. Quizás estoy "quemando las naves"-como dice una amiga-, quizás simplemente me estoy adaptando y resulta que la adaptabilidad siempre me ha costado, no? En realidad no lo sé. Pocos cambios mi vida ha enfrentado. Podría enumerarlos con solo un par de dedos.
La entrada a la universidad, que fue una transición de años. La salida de la universidad, que aún se está concretando. La reconfiguración de mi familia, que fue un cambio y luego volvió a ser otra cosa parecido a lo que solía ser. Y creo que eso sería todo. Otro cambio fuerte en mi vida no ha sucedido.
Siento que tengo que avivar el fuego de la aventura que hay en mi. Ser más arrojado, ir más allá, tener más confianza... pero al mismo tiempo, siento que hay miles de cosas que me frenan. Entre ellas son mis inseguridades y cosas que me suceden a diario. Como por ejemplo, la hora de almuerzo en mi trabajo. Encuentro una lata esa vida social, si al fin y al cabo trabajo sólo con una persona. Nunca me ha gustado la hora de almuerzo.
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sábado, 28 de noviembre de 2009
Ayer y hoy
La nostalgia se apodera de mí.
Siempre ha sido así.
La nostalgia es una emoción que me gusta y me atrae mucho.
Las películas, la música, los libros; siempre está expuesta como un manjar de mi núcleo emocional.
Me gusta mucho esa mezcla de pena y añoranza de "tiempos que fueron mejores".
Que linda que es la nostalgia.
Quién más gusta de ella?
Siempre ha sido así.
La nostalgia es una emoción que me gusta y me atrae mucho.
Las películas, la música, los libros; siempre está expuesta como un manjar de mi núcleo emocional.
Me gusta mucho esa mezcla de pena y añoranza de "tiempos que fueron mejores".
Que linda que es la nostalgia.
Quién más gusta de ella?
viernes, 16 de octubre de 2009
... a falta de pololo... buenos son los libros [=|=]
Hace un tiempo, quizás debido a la soledad, me he hecho acompañar de amigos que ahora se me hacen inseparables. Cual ratón de biblioteca, me he sumergido en la literatura que nunca leí y que siempre debí. Libros que en el colegio me hacían leer han llegado nuevamente a mis manos de vuelta desde mi abandonada y ahora popular biblioteca que bajo mi cama yace.
Quizás es un sucedáneo de compañía o quizás es la compañía que necesito. Algo insípida pero sabia. Creo que es lo que necesito sin más.
Hace un tiempo que me leía los tres libros que me quería leer por curiosidad. Buenos fueron los momentos que en mis viajes me acompañaron. En la micro, en el metro, en los aviones y en las playas. Bajo el sol y la luna leía día y noche. Sin ser un vicio, más una curiosidad por lo que leía en la misma página. No para saber que venía después, sino para saborear cada letra y cada oración que el romántico y sensible alma de escritor plasmaba en su libro.
Siempre he dicho que los libros de Milan Kundera me gustan por qué escribe para mi. Ahora creo que no sólo él lo hace. Hesse, Tolstoi, Saramago y muchos otros me han escrito más de una novela, y aquí estoy leyéndolas, por vez primera cada vez que las retomo.
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