miércoles, 26 de diciembre de 2007

Ana Karenina



"El recuerdo de los hechos vividos últimamente parecía encadenarle y decirle:

No; tú no nos dejarás ni te convertirás; serás como has sido siempre, seguirás
experimentando tus dudas, un descontento eterno de ti mismo y el propósito de
corregirte y ser otro hombre distinto; seguirás cayendo y levantándote y
sintiendo ese anhelo insaciable de felicidad que se te ha negado y que no
alcanzarás nunca.

Esto parecían decirle todos aquellos objetos que le rodeaban. Sin embargo, otra voz interior afirmaba que no debía someterse al pasado sino poner todo en su empeño y su buena voluntad en vivir como deseaba."- Levine, "Ana Karenina" de León Tolstoi