Hace mucho tiempo que no me daba el tiempo de escribirte.
No es que no tenga nada que contar, o que no me haya pasado nada. Me he cambiado de casa, ahora vivo solo. Ha sido diferente y me ha recordado los momentos en los que he estado en otros países en la misma situación. Poca compañía y mucha incertidumbre, sin mucha seguridad en lo qué será el mañana. Ando muy perdido por la vida. No sé lo que quiero, ni hacia dónde ir. Vivo sólo con la inercia de la vida pasada.
Es algo decepcionante el verse junto a la corriente, sin la ambición de "algo más". ¿Será, quizás, que el mundo que me rodea me exige más, pues espera más de mi? Estoy 100% perdido. Es como una adivinanza; tener que descubrir un "algo" sin tener ni una pista. Alguien te dice: "en qué estoy pensando", bajo ni un contexto. Me siento sin respuesta, y con miles de interrogantes sin saber por donde empezar. Quizás por lo mismo he retomado el escribirte.
Me he dado cuenta de que no tengo a nadie que me pueda ayudar. Bueno en realidad si tengo a gente que me ayuda; lo que no tengo es la capacidad de pedir ayuda. Tendré que aprender...
.
.
.