sábado, 26 de enero de 2008

Algo que tienen que conocer!

pasé por una calle muy linda, con una vibra muy hogareña. Se llama Roberto del Río, ya la había visto antes, pero nunca había recorrido esta parte de ella. Al norte de avenida Pocuro, se encuentra este oasis de casas, que termina en una pequeña y diminuta plaza rodeada de una agradable sombra. Si la visitan, me hacen sus comentarios. Creo que hasta una energía especial sentí por ahí. Comuna Providencia.
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sábado, 12 de enero de 2008

¿Sólo coincidencias? / Signos




El jueves, en el trayecto a mi casa desde el trabajo; pensaba sobre mis relaciones y lo mucho que se parece mi actual "andante" con uno que tuve hace un tiempo atrás (un año). Ambos, uno de mi universidad y el otro "no-chileno", son del signo cáncer.
Las similitudes encontradas son muchas, pero la más evidente para mi, es la poca conexión o apego que tengo hacia ellos. Con ambos me he sentido libre y sin ataduras, cosa que me agrada bastante. Esa libertad deliciosa y exuberante que respiro con ellos, contrasta severamente con la paranoia, acoso y obsesión que sufrí en mi relación recién pasada. Bueno, y ahora que lo escribo y comparo el hoy con el ayer, veo que no tienen mucha diferencia. Ahora estoy con un cáncer tal y como lo describí, desapegado y poco ahogador; y antes estuve con un sagitario que coartaba con mi "libertad". Antes estaba con el no-chileno, y antes de él, estuve con un piscis bastante soñador y embelesado con/por mi mundo, al igual que el sagitario. Sagitario y piscis, ambos cegados por sus sueños, anhelos y esperanzas que contenían conmigo. En el caso del sagitario fue un poco engorroso, ya que mi espacio y movilidad fueron reducidos al extremo, pues, este sujeto, estaba muy preocupado de ocupar cada espacio de mi vida, incluyendo amistades y familia, de una forma muy invasiva. Finalmente ambas relaciones resultaron ser bastante asfixiantes (con piscis y sagitario), pues siempre les daba en el gusto cuando pedían algo. Sin darme cuenta, cedía gran parte de mi tiempo y espacios para estar con ellos. Y ellos, ni tontos ni perezosos, aprovechaban todo lo que se les daba, y sin darse cuenta, exigían más aún.
Estos dos invasores, tenían la particularidad de tener familias muy cercanas a la religión católica. Sus madres en especial tenían la típica concepción católica de sacrificio, castigo, pecado, culpa y arrepentimiento. Ambas muy emocionales y fuertes dentro del sistema familiar. Con padres más bien pasivos en las decisiones importantes. Madres castrantes que ocupaban tanto espacio y autoritarismo, que sus hijos pasaban a arrimarse al árbol más fuerte que los albergara. Pasaban a mis manos.
Luego de esas relaciones llenas de un apego y dependencia tremendos (más de parte de ellos que de mi), que depositaron una gran responsabilidad sobre mis hombros; decidía coger el otro extremo, más relajado, y desapegado, pero sin dejar de ser meloso como el anterior. Invitaba sin pensar a la temerosa pareja cáncer.
Primero, una relación padre e hijo, muy seria y con pocas chispas celebraciones. Luego relaciones cargadas de libertinaje, carretes, fiestas, bares, salidas, desvelos y despreocupaciones.
Es raro lo que se da, pero en las relaciones con los que vinieron antes de cáncer, había una gran química sexual. El sexo se daba por naturalidad y casi necesidad, de maneras muy calientes y amorosas. Carnal y explosivo. Muy buen sexo, pero fugaz.
Con cáncer ha sido distinto. Primero, a diferencia de los que les precedieron, los cuerpos de cáncer, a pesar de sus variedades; no me atraen mucho, más aún me producen un rechazo enorme. Con ropa, siempre todo bien. Este par de cáncer tenían unas caras preciosas, y sus movimientos eran muy encantadores y todo; que finalmente terminaban por embobarme hasta el tuétano. Pero su desnudez, no me llamaba para nada la atención. Todo lo contrario pasaba con sus intelectos. Sus mentes eran muy atractivas. Sus cuentos culturales y sociales me podrían tener pendiente de ellos por un buen tiempo. Pero, no es que el sexo me guste o me llame mucho la atención, pero tiene que haber algo no? Por eso, las pocas ganas de acostarme con ellos recae en la poca o nula frecuencia con la que estos sucesos tienen ocurrencia. Tampoco sé si es que es algo mutuo. Quizás ellos tampoco quieran un polvo conmigo. Pero eso si, lo que sobran son regaloneos y mucho descanso. Es casi como un break dentro de mi existencia rauda. Un respiro entre tanto ahogo. Quizás un punto de inflexión que invita a ver las cosas con más calma. No hay deber ni obligación ni responsabilidad con/por el otro.
Mis relaciones pre-cáncer, terminaron por lo mencionado respecto del poco espacio que me daban. Pero en particular la de sagitario (mi quiebre más reciente) era tan consumidora y dependiente, que tuve que terminar más de una vez para que él me dejase ir. Tuve que esperar a que llegase un reemplazo que lo acogiese en mi ausencia. A la llegada de su hermana mayor del extranjero, yo, cual viajero, hice mis maletas y lo dejé sin el típico lloriqueo que le compaña a este niño cada vez que le mencionaba mi partida. Fue un alivio, y sin mucha pena me alejé.
Para mi, es muy raro el ver tanta periodicidad dentro de mi vida. Casi como un circulo, o quizás una hélice, como el cable que une al auricular con el teléfono. Subiendo o bajando. Tantas coincidencias, tantos cambios.
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Siempre es dificil abandonar a los hijos, aunque sean adoptados.

miércoles, 9 de enero de 2008

Past tense




13 de diciembre

Tengo mucha pena y poca claridad. siento pena por estar solo. Es difícil que alguien me aprecie. Quiero estar conmigo, quiero estar con alguien. Necesito ayuda.

No logré explicarle nada a mi, actual, ex; pero tampoco quería explicarle algo. Pero al intentar juntar ciertas palabras, no sabía que decir. Segunda vez que siento el conocer solo un par de palabras. Muero de dudas. Mis sentimientos están matándome.

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Me pregunto si tendrá algún sentido el sentirse así. Lo pienso y no veo argumento.

Estoy solo y tengo todo el tiempo para mi. Pero aún así no sé que es lo que pasa en mi.

Hace un rato iba en el metro y pensaba lo mismo. Por qué me siento mal? ¿quiero volver con mi ex? No quiero! Quiero que alguien me quiera. Quiero ser alguien a través de alguien. Es como el árbol que cae, "si nadie lo oye, ¿cae?". Y claro que cae, y emite sonido. Uno no existe pues los demás entregan cierto valor a uno. Uno existe pues uno está, pues uno es.

Ahí es dónde veo mis falencias con "la sociedad". Mis contradicciones entre lo que quiero y lo que los demás quieren o esperan de mi. Es lo que siempre me ha enseñado, y nunca me he sentido cómodo para hacer. Como la típica obligación de hacer amigos, o el mandato de tener más de una pareja (no al mismo tiempo, claro). No me siento cómodo en esta vida. No me gusta mi rol. Quizás quisiera ser como los demás, no tengo idea; pero hay mucha envidia en mi vivir. Quisiera saber cómo salir de este entuerto; quisiera ser libre.

Y ahora ¿cómo lograrlo? Deshaciendo y rehaciendo varios esquemas cognitivos que inundan mi pensamiento. Deshacer la estructura primaria que impide gran movilidad. Hacer una armadura flexible y más permeable. Quitar lo que no me sirve.

Quiero tener claridad de los hechos.

martes, 1 de enero de 2008

Puta melancolía.




Me gustaría hacer un resumen del 2007. Escribir las cosas buenas y las malas. Olvidar las malas y grabar las buenas. Pero al empezar a escribir, las palabras desaparecen en mi cabeza. Quizás, para mí al menos, este año ha sido de una transición de la cual quiero olvidarme.

Ahora sé tantas cosas, que quizás nunca quise conocer. Y ahora que ha pasado este instante tan pequeño que es el año nuevo, solo quiero olvidarlo, y seguir adelante.
Ando melancólico, y que! C’est moi